LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Por: Efrén
Macedo Gómez
INTRODUCCION
El siguiente Texto Académico, no
busca responder a las grandes interrogantes de la ciencia moderna, ni intenta
ser una guía de pensamiento e influencia para nadie. Simplemente representa un
resumen de mi aprendizaje y la práctica del conocimiento reflexivo adquirido, y
mi punto de vista del tema derivado de la investigación realizada. Eso sí,
manifiesto que es una rama de las ciencias exactas fascinante y apasionante por
sus implicaciones en la evolución de la humanidad, Y el objetivo de este texto,
está dirigido a mostrar, reconocer y aplaudir los grandes avances y
aplicaciones de la IA, efectuadas en la medicina, vía mejoramiento cibernético,
prótesis artificiales-computadoras, tecnología en informática y innovación y
evolución exponencial en las comunicaciones, etc. Pero también en advertir los
peligros, que se pueden derivar por la insana aplicación y destino de la IA. Si
no es controlada y consensada a nivel mundial, llámese aplicación en robótica.
DESARROLLO
Desde una designación práctica y
fácil. El concepto IA, científicamente se la define como una ciencia que
pretende entre muchas aplicaciones, imitar una persona, y no su cuerpo, sino
imitar al cerebro en todas sus funciones integrales de un ser humano. Todo en
una máquina inteligente. Dispositivos complejos artificiales, capaces y hábiles
de procesar miles de premisas (de salida) a partir de otras premisas dadas
(entradas) con sorprendente rapidez y asertividad. Sin ningún aspecto, emoción
y/o conciencia que obstruya dicha labor. Estas máquinas robot en específico se han
estado diseñando como dispositivos inteligentes pero no conscientes
de sí mismo y sin sentimientos.
Estos sistemas inteligentes al no
tener en cuenta elementos emocionales, les permite no olvidar la meta que deben
alcanzar. En los humanos el olvido de la meta o el abandonar las metas o no
priorizarlas en todo momento crea problemas que en algunos casos llega a afectar
la productividad en las empresas y hogares. Los sistemas inteligentes, al
combinar una memoria durable, una asignación de metas o motivación, junto a la
toma de decisiones y asignación de prioridades con base en estados actuales y
estados meta, logran un comportamiento en extremo eficiente, especialmente ante
problemas complejos y peligrosos.
Pero ¿qué ocurre cuando el robot
tiene un cerebro biológico hecho con células cerebrales (neuronas) y
posiblemente a base de neuronas humanas?
Estos dispositivos inteligentes
que se generaron sin consciencia ni sentimientos. Han despertado en el medio
científico la consideración seria de posibilitar e incorporarles componentes
<<emotivos>> como indicadores de “estado”, con la meta de
perfeccionar y eficientar aún más sus sistemas inteligentes. Algo similar a las
emociones humanas, para el análisis de situaciones y toma de decisiones -en
cada instante y como mínimo- [Pinker, 2001, p. 481].
Al tener «sentimientos» y, al menos
potencialmente, «motivaciones», podrán actuar de acuerdo con sus «intenciones»
[Mazlish, 1995, p. 318].
Así, se podría equipar a un robot con dispositivos
que controlen su medio interno; por ejemplo, que «sientan hambre» al detectar
que su nivel de energía está descendiendo o que «sientan miedo» cuando aquel
esté demasiado bajo.
Esta señal podría interrumpir los
procesos de alto nivel y obligar al robot a conseguir el preciado elemento
[Johnson-Laird, 1993, p. 359]. Incluso se podría introducir el «dolor» o el
«sufrimiento físico», a fin de evitar las torpezas de funcionamiento como, por
ejemplo, introducir la mano dentro de una cadena de engranajes o saltar desde
una cierta altura, lo cual le provocaría daños irreparables.
Esto significa que los sistemas
inteligentes deben ser dotados con mecanismos de retroalimentación que les permitan tener
conocimiento de estados internos, igual que sucede con los humanos que disponen
de propiocepción°, interocepción°, nocicepción°, etcétera. Esto es fundamental tanto para
tomar decisiones como para conservar su propia integridad y seguridad.
Todo esto, se iría hilando bajo
un marco de investigación y experimentación exhaustivo y extenso, con pruebas y
error y multidisciplinario ampliándose cada vez más las áreas de investigación
y desarrollo. Los actores principales, las neuronas que se procesarían- cultivadas/criadas en laboratorio, en una red
de electrodos no invasivos, son una atractiva alternativa con la que establecer
un nuevo modo de evolucionar a un robot. Una plataforma de control experimental
y protocolos científicos, aplicado fundamentalmente en un cuerpo de robot, que podría
desplazarse por una zona definida simplemente bajo el control de una
red/cerebro similar y los efectos del cerebro, que controla al cuerpo, podrían
lograrse. En este sentido, podrían llevarse a cabo investigaciones orientadas
hacia la formación de la memoria y las situaciones de recompensa/castigo, que
son los elementos que apuntalan el funcionamiento básico de un cerebro. El
cerebro podría entonces acoplarse a su cuerpo de robot físico (Warwick et al.
2010).
En conclusión, que los robots se
traten con cerebros biológicos tal vez podría llevar finalmente a cerebros
humanos funcionando en un cuerpo robot. Por tanto, no falta mucho para que
también tengamos robots con cerebros creados con neuronas humanas que tengan el
mismo tipo de habilidades que los cerebros humanos.
Por otra parte, vale la pena
considerar que, si el cerebro del robot llegase a tener aproximadamente el
mismo número de neuronas humanas que un cerebro humano normal, ¿podría/debería
tener entonces los mismos derechos que las personas? Además, ¿qué ocurriría si
estas criaturas tuvieran muchas más neuronas humanas que un cerebro humano
normal, por ejemplo, un millón de veces más? ¿Ocuparían en el futuro el lugar
de los humanos normales en la toma de decisiones? Ciertamente, esto significa que,
si pensamos en un futuro cercano, no tardaremos en ser testigos de robots
pensantes con cerebros no muy distintos a los de los humanos.
Con lo anterior, la diferencia
entre la inteligencia y las capacidades de robots y computadoras con respecto a
la mente humana es cada vez menor, incluso llegando a superarnos en algunos
aspectos, lo que puede resultar preocupante.
Aunque, las máquinas y sistemas
de inteligencia artificial carecen de dos cosas muy importantes: sentimientos y
ética, por lo que no son capaz de discernir correctamente entre el bien y el
mal, ya que su comportamiento depende de programación y no de la racionalidad,
por lo que, en caso de cualquier falla, podría dañar al resto. Se deberán
plantear muchas preguntas sociales y éticas (Warwick 2010).
Conclusión
En la introducción he hecho mención
de los mejoramientos cibernéticos, el uso de implantes para terapias, así
también la cascada de innovaciones tecnológicas en todas las áreas y
aplicaciones, y una más amplia explicación de los robots-humanos lo que arroja
una plétora de consideraciones sociales y éticas, además de muchas otras
consideraciones técnicas.
En particular, que los robots se
traten con cerebros biológicos tal vez podría llevar finalmente a cerebros
humanos funcionando en un cuerpo robot. Pero, al fin máquinas que gracias a las
nuevas tecnologías son capaces de hacer muchas cosas mejor que un humano.
Computadoras que piensan por nosotros y nos ahorran trabajo. Pero, sabemos que
existen mentalidades y países que siempre han sido egoístas y deshumanizados,
que no piensan en fines pacíficos ni en la armonía e integración pacífica de la
humanidad. Sólo en su interés personal.
Por lo que existe un peligro
velado en la IA. Un peligro al que debemos estar muy atentos. Por lo que una
elite de científicos de reconocimiento innegable en el campo desde la física a
la filosofía, ética, computación, sociología y ciencia ficción. De lo más
destacado del mundo, nos han hecho saber a través de una declaración conjunta que:
“El éxito en la creación de la IA será el evento más grande en la historia de
la humanidad” <<La inteligencia artificial no debe convertirse en un
juego que caiga en las manos equivocadas>><<La inteligencia
Artificial podría convertirse en una amenaza para la humanidad en el futuro y
que lo mejor es tomar
medidas hoy para asegurarnos de que esto no suceda>> (Stephen Hawking).
<< Las máquinas
desencadenarán el fin de los tiempos. Si la ciencia no aprende cómo evitar el
riesgo de que acabe tomando el control. La Inteligencia Artificial podría
convertirse en una entidad que aprenderá a mejorar y actualizarse creciendo más
rápido que las mentes humanas. >> (Stephen Hawking)
La creación de máquinas que
funcionan con inteligencia artificial crearán a su vez otras máquinas que
mejoren constantemente por su cuenta y no habrá forma de detenerlos. Y el
riesgo de que esto ocurra no es tan increíble. Mientras que la ciencia
está creando progresivamente la IA y perfeccionándolo a pasos agigantados,
nadie se detiene a evaluar los posibles resultados finales en el futuro.
La evaluación de los riesgos
potenciales de la IA es tan importante como el desarrollo de la inteligencia
artificial que algún día podría convertir al planeta en un mundo apocalíptico.
Hawking co-escribió este
documento de advertencia con el profesor de ciencias informáticas Stuart
Russell, y los profesores de física Max Tegmark, Elon Musk, Verno Vinge y Frank
Wilczek. Los profesores escribieron que sus predicciones para el futuro sobre
la inteligencia sobrehumana deben venir junto con un método infalible de cómo
controlarlo. Sin una manera de desactivar esta opción, no habrá nada que
impida que estas máquinas intelectuales controlen a la humanidad. (Research
Priorities for Robust and Beneficial Artificial Intelligence: An Open Letter).
“Todos nosotros debemos
preguntarnos qué podemos hacer ahora para mejorar las posibilidades de
aprovechar las ventajas y evitar los riesgos”, concluye
Hawking.
La comunidad muestra así la
preocupación ante una posible Independencia de Inteligencia Artificial, capaz
de poder tomar vida propia y superar la que ha figurado el hombre.
Por lo que, los investigadores
deberán tomar medidas paralelas y de seguridad, para evitar y/o neutralizar, toda
posibilidad de salirse de control.
REFLEXION
La elección del tema fue al azar,
aunque siempre he estado presenciando con habido interés los avances de la
tecnología, desde que yo tenía una regla de cálculo y después una pequeña
calculadora, hasta ahora los Smart-phone y demás dispositivos electrónicos que
están ya comercializándose como cámaras en lentes, televisiones esbeltas los
drones, etc.
De lo anterior partí para,
adentrarme en la lectura de este tema, y con gran sorpresa descubrí (aunque
sólo veo la punta del iceberg) el enorme desplegado de investigaciones
científicas, desarrollo e inversiones, que se está realizando en todo el mundo.
Es muy loable que el ser humano
siempre sueñe y aspire a llegar a acercarse a su Creador. La prueba es viva y
constante en todo momento, con los logros, avances científicos, prolongación de
las expectativas de vida, la TIC a disposición y a la mano en todo momento,
comunicación en tiempo real a cualquier parte del mundo, innovaciones en todas
las áreas de forma exponencial, los planes y avances tecnológicos para
conquistar otros planetas, etc.
En este ensayo, después de
sumergirme en este mundo de la IA, y analizar las diferentes posiciones,
opiniones y apreciaciones de diferentes personajes expertos en su mayoría en el
tema. Veo, el reto en que se afanan diversos países y científicos, es decir el
proyecto: El modelo es el hombre, el objetivo es construir un sistema que pase por
humano. Con todas sus capacidades necesarias. Pero esto aún
no es posible, ya que se presentan dos obstáculos:
1.-Es muy difícil formalizar el
conocimiento y
2.-Hay un gran salto entre la capacidad
teórica de la lógica y su realización práctica.
Las leyes del pensamiento
racional se fundamentan en la lógica aplicable al procesamiento del lenguaje
natural, representación del conocimiento, razonamiento y aprendizaje. Actuar
racionalmente significa conseguir unos objetivos dadas unas creencias. Un ser
humano percibe y actúa, siempre según el entorno en el que está situado.
Además, la posibilidad de la inteligencia
artificial plantea problemas complejos filosóficos, éticos, morales y de
conciencia.
En el libro El Culto a la información, se incluye una cita de Joseph Weizenbaum, que encuentro muy interesante:
“Por mucha inteligencia que los
robots-ordenadores puedan obtener ahora o en el futuro, la suya será siempre
una inteligencia ajena a los auténticos problemas y preocupaciones de los
humanos”
Imitar el comportamiento humano no es seguro, ni el control de su
razonamiento.
No hay una conclusión definitiva.
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